
La Habana, 4 de julio de 2026.- La capital cubana fue sede del primer foro virtual de jóvenes cubanos residentes en el exterior y jóvenes descendientes "Conectando Raíces". La distancia geográfica no impidió que la convocatoria se convirtiera en un mosaico de experiencias unidas por un sentimiento identitario común y el amor por Cuba.
La cita, impulsada por la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), contó con la participación de más de un centenar de jóvenes radicados en cerca de 25 países. El encuentro estuvo presidido por Mirthia Brossard Oris, miembro del Buró Nacional de la UJC y jefa de su Departamento Ideológico, junto a Ana Teresita González Fraga, directora general de Asuntos Consulares y Atención a Cubanos Residentes en el Exterior de la Cancillería cubana.
En su intervención, Brossard Oris denunció el impacto negativo de las medidas coercitivas de Estados Unidos sobre los niños y jóvenes de la Isla, calificándolas como un bloqueo recrudecido que afecta la vida cotidiana y el acceso a recursos básicos. Igualmente, resaltó el protagonismo de la Red Juvenil Comunitaria en labores sociales, destacando el compromiso de la juventud con el desarrollo de la cultura, la recreación, el deporte, la producción de alimentos y la prevención y erradicación de problemáticas sociales como la drogadicción. Estos esfuerzos demuestran que las nuevas generaciones siguen siendo una fuerza decisiva en la construcción y defensa de la nación.
La dirigente juvenil expresó además que, frente a las narrativas de hostilidad y desinformación, para la Unión, "todo el que sienta por Cuba, que ame la nación y defienda de dónde venimos siempre será muy bien recibido". El objetivo es contribuir juntos al desarrollo nacional y al bienestar de todos los cubanos, independientemente de su lugar de residencia.
Por su parte, Ana Teresita González Fraga señaló que este foro busca abrir un canal directo para fortalecer los vínculos entre la juventud cubana dentro y fuera del país. Destacó que, históricamente, los jóvenes han estado en la "primera línea del pensamiento, del esfuerzo, de la creación y de la defensa de la soberanía", una realidad que se mantiene vigente en la actualidad.
A través del espacio digital, se compartió un sentimiento de pertenencia que trasciende generaciones. Anna Ramírez, joven cubana residente en Canadá, afirmó que la Patria no está sola, pues cuenta con el apoyo de quienes, aun estando fuera, sienten el deber y quieren ayudar a su pueblo.
El foro devino en un espacio de compromiso tangible y una oportunidad para conectar con las raíces, permitiendo dialogar sobre iniciativas y proyectos de impacto social que buscan aportar al bienestar de Cuba y mitigar los efectos del cerco energético.
A este encuentro histórico seguirán otros espacios similares que continuarán consolidando los lazos entre la nación y sus connacionales y descendientes en el exterior.
