
Ulán Bator, 26 de diciembre de 2025. Desafiando gélidas temperaturas propias de la estepa mongola, el calor de Cuba ardió con fuerza indómita en la Embajada de la Isla en esta capital. Cubanas y cubanos residentes en este lejano país, unidos en un mismo latir, celebraron un emotivo y combativo encuentro previo al fin del año 2025, donde el amor por la Patria se proclamó tan vasto e infinito como las tierras que hoy los acogen.
El evento se desarrolló en el contexto de la conmemoración del aniversario 65 del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Mongolia, el próximo advenimiento del aniversario 67 del triunfo de la Revolución cubana y estuvo dedicado al centenario del natalicio del Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, que se conmemorará a lo largo de 2026.
Los participantes, evocaron la memoria de los héroes y mártires que forjaron la nación, particularmente de Martí y de Fidel. Expresaron que, aunque la distancia geográfica es grande, el amor a su suelo natal crece y se fortalece cada día. “Ser cubano es un honor, un orgullo y un compromiso. Llevamos a Cuba en la sangre y en el alma, y desde cualquier rincón del mundo donde nos encontremos trabajamos por su bienestar, su desarrollo y en defensa de su independencia y soberanía”, expresó el embajador de Cuba en Mongolia, Emilio Pevida Pupo, al intervenir en el encuentro, reflejando el sentir de los presentes.
La ocasión fue propicia para intercambiar sobre las preocupaciones de los cubanos residentes en Mongolia. La jefa de la Oficina de Asuntos Consulares de la Embajada de Cuba, Lídice Pérez de Cárdenas, actualizó a los presentes sobre los más recientes cambios en temas consulares y migratorios, así como ilustró la manera en que muchos cubanos residentes en diferentes latitudes participan online o presencialmente en foros que se vienen realizando en Cuba, como por ejemplo, el que tuvo lugar en el marco de la Feria de la Habana 2025, u otros sobre temas relacionados con el deporte, la educación, la innovación, la informática y las comunicaciones, convocando a los cubanos presentes a incorporarse y participar desde Mongolia en futuros espacios que se abrirán en congresos, conferencias internacionales, ferias y encuentros sectoriales sobre diversos temas de interés y actualidad que se realizarán en Cuba en 2026.
Lejos de la tierra que los vio nacer, pero con el corazón siempre anclado en su historia, su cultura, sus tradiciones, playas, montañas y calles, la comunidad cubana ratificó su inquebrantable compromiso con la Revolución, la familia cubana y el rico legado histórico de su pueblo. En un ambiente de profunda unidad patriótica, se escucharon voces cargadas de nostalgia, pero también de firmeza y compromiso a toda prueba.
En el evento se alzaron voces para denunciar, una vez más, la hostil, cruel e ilegal política de bloqueo económico, comercial y financiero impuesta por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba. Calificaron este cerco como un acto de genocidio y causa principal de las dificultades económicas que sufre el pueblo, reafirmando que es una violación flagrante del Derecho Internacional y de los derechos humanos más elementales de todo el pueblo cubano.
Asimismo, repudiaron la arbitraria inclusión de Cuba en la espuria y unilateral lista del Departamento de Estado de EE.UU. de países “patrocinadores del terrorismo”. Esta acción malintencionada, diseñada para justificar y recrudecer el bloqueo, fue rechazada como una calumnia más contra una nación que por el contrario ha sido víctima del terrorismo y que ha ofrecido al mundo incontables ejemplos de solidaridad y humanismo.
El encuentro sirvió también para renovar el compromiso de continuar apoyando el desarrollo económico de la Patria y la ayuda solidaria hacia el pueblo cubano, que además del bloqueo sufre frecuentemente el embate de fuertes huracanes. Los asistentes reafirmaron su papel como puentes de amistad entre Cuba y Mongolia y como dignos embajadores de la cultura y los valores cubanos en tierra asiática.
(EmbaCuba Mongolia)
